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Los sindicatos y las elecciones: las alianzas de las burocracias quedan expuestas

por La Voz de l@s trabajadores

 

Obama y el Partido Demócrata traicionan de nuevo al movimiento sindical

 

El gobierno de Obama y el Partido Demócrata no cumplieron ninguna de las promesas que le hicieron al movimiento sindical y a los trabajadores en 2008 y 2012. Nos acordamos que Obama renunció la reforma sindical del EFCA meses después de llegar a la Casa Blanca, una reforma que hubiera permitido sindicalizar a millones de trabajadores, y ayudado a sacar al movimiento sindical de su profunda crisis.

Obama además prometió de subir el salario mínimo a $9.50 la hora para el 2011 e indexarlo con la inflación (es decir que suba automáticamente el salario cuando suba el coste de vida).[1] Pero en relación a los salarios y derechos laborales más básicos, nada ha cambiado desde el gobierno de Bush. El actual salario mínimo a nivel federal es de $7.25 desde 2009, cuando aumentó de $6.55 a $7.25, pero ese aumento fue parte de una legislación de aumento gradual que había pasado el republicano Bush.[2] Desde que los Demócratas gobiernan el país, llevan diciendo que van a pasar varias propuestas,[3] pero nunca se han concretado, y la excusa es siempre la misma: la dura oposición del Partido Republicano y la supuesta necesidad de tener que conciliar con éste.

La última propuesta del gobierno, presionado por la campaña nacional por los $15 y las huelgas y protestas, fue la propuesta en mayo del 2015 de un salario mínimo federal de $12 la hora… para el año 2020![4] Esa reforma, aunque muy insuficiente, mejoraría las condiciones de vida de 37.3 millones de trabajadores… pero como siempre se quedó en palabras y conferencias de prensa para alimentar los ciclos de informativos y espolear la campaña electoral.

La realidad es que los trabajadores en los EEUU llevan perdiendo dinero en las últimas décadas que han permitido una gran acumulación en la cúspide de la sociedad. Si los salarios se hubieran simplemente incrementado a la par con la inflación desde 1968, el salario mínimo hoy debería ser de $10.57, en lugar de $7.25. Es decir los trabajadores hoy reciben menos por su trabajo que en 1968, la tasa de explotación ha crecido, y también los beneficios que se apropia esa minoría que controla, con los lobbies, al Partido Republicano y al Demócrata.[5]

No es de extrañar pues, que en agosto del 2015 el gobierno de Obama perdió según los sondeos el apoyo de la mayoría de la población, con una tasa de desaprobación del 51%.[6] Al mismo tiempo el 70% de la población está a favor de que se aumente el salario mínimo de una u otra forma.[7]

 

La lucha por el salario mínimo de $15: un ejemplo de cómo se logran las conquistas sociales

 

La lucha por los $15 se ha convertido en un inicio de movimiento de lucha a nivel nacional, aunque con desigualdades y limitaciones. Han habido multitud de luchas aisladas, algunas luchas grandes y visibles, como las acciones en McDonalds o Walmart, y otras que no han salido en los medios, pero en total, en 2015, 11 millones de trabajadores de la franja salarial más baja lograron un aumento.[8]

El movimiento por los $15 tomó fuerza en ciudades como Seattle o San Francisco en el 2014 cuando lograron aprobar legislación para llegar al salario de $15 entre 2017 y 2020 para Seattle y en 2018 para San Francisco.[9]

En el 2015 se lograron nuevas victorias en la lucha por el aumento salarial: ciudades clave como Los Ángeles o Nueva York y su estado se comprometieron a alcanzar el salario mínimo de los $15 para entre 2018 y  2021.[10] El día de acción nacional del 15 de abril del 2015 fue un éxito: trabajadores en Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Boston, y en más de 200 ciudades en todo el país participaron en protestas. Los organizadores calculan que en total 60,000 trabajadores salieron a las calles a protestar.[11] Además 23 empresas se comprometieron a respetarlo, es decir a ofrecer mejores salarios de lo que la ley obliga, producto de las luchas, las movilizaciones y la presión social, como es el caso de Facebook, Google, la Universidad de California, la Universidad de Duquesne, la Universidad de Rochester, el Hospital de John Hopkins o la empresa de helados Ben and Jerry’s. Obviamente puede parecer una gota en el desierto, pero es un pequeño paso y un cambio en la tendencia a la bajada del poder adquisitivo de los trabajadores de los últimos años y el aumento de la sobre-explotación.[12]

Pero lo más importante es las luchas constantes de los sectores más explotados, (y no de las falsas promesas de los demócratas y lobby) han dado resultados concretos. Varios estados se comprometieron a aumentar el salario mínimo existente. Así, el 1ero de enero del 2016, ya son 14 los estados que aplicaran el nuevo salario, pero ninguno de ellos se acerda a los $15:

 

Estado Aumento del salario minimo el 1er de enero del 2016[13]
Alaska $8.75 to $9.75
Arkansas $7.50 to $8.0
California $9.00 to $10.00
Colorado $8.23 to $8.31
Connecticut $9.15 to $9.60
Hawaii $7.75 to $8.50
Massachussets $9.00 to $10.00
Michigan $8.15 to $8.50
Nebraska $8.00 to $9.00
Nueva York $8.75 to $9.00
Rhode Island $9.00 to $9.60
South Dakota $8.50 to $8.55
Vermont $9.15 to $9.60
West Virginia $8.00 to $8.75

 

 

Los sindicatos y la campaña electoral: Clinton o Sanders?

 

¿Y qué papel han tenido los sindicatos en todo esto? Pues en general, las direcciones sindicales de la AFL-CIO y la Change to Win coalition, las ONGs, y la gran mayoría de los partidos en la práctica, están apoyando al Partido Demócrata, y para mayor desgracia, la mayoría a Hillary Clinton.

Es ya sabido de todos que Hillary Clinton representa a los capitalistas y sectores de la clase media  que se sienten satisfechos con las políticas de Obama.  A la izquierda de Clinton  está Sanders, quien pretende recoger el inconformismo entre sectores de la pequeña burguesía, capas medias, y los trabajadores blancos que vienen siendo golpeados por las políticas neoliberales del gobierno Obama.

No podemos desestimar el significado del fenómeno Sanders, porque está poniendo al orden del día un problema endémico y casi tabú en el movimiento sindical: la ausencia de democracia a la hora de decidir qué candidato o campaña politique debe apoyar el sindicato. Las burocracias sindicales llevan décadas financiando de manera ciega e irracional a los candidatos preferidos de la elite del PD, usando el aparato sindical y el tiempo de los empleados de los sindicatos para levantar fondos, muchas veces exprimiendo aún más el bolsillo de los obreros. En la última campaña electoral, por ejemplo, SEIU levantó oficialmente $70 millones para financiar a Obama, y logró que 300,000 de sus 2.1 millones de miembros donaras además de sus cuotas, $7 por mensualidad ($2.1 millones por mes!), para financiar las campaña.[14] Pero nunca hay un debate o una decisión de la base, y aquellos que se oponen a hacer la campaña o tienen críticas son rápidamente silenciados y marginados.

Pero la campaña de Sanders y su ofensiva hacia el movimiento laboral (ha logrado el apoyo de dos sindicatos nacionales, el de enfermeras, CNA, y el de trabajadores de las telecomunicaciones, CWA) está abriendo un debate muy progresivo del que tenemos que participar todos: qué candidato debe apoyar el sindicato: Clinton, Sanders o ninguno de los dos? Aunque nosotros los socialistas no apoyemos a Sanders (por lo menos no mientras no rompa con el aparato del PD), creemos que es muy importante apoyar a los simpatizantes de Sanders que están enfurecidos porque su sindicato ni les brinda la posibilidad de discutir de manera abierta y democrática, en la base, como se involucra el sindicato en la campaña electoral.

El escándalo ha sido particularmente grande cuando sindicatos que representan mayoritariamente a trabajadores de los servicios con muy bajos salarios, y gran número de trabajadores inmigrantes, como SEIU o UFCW, que han liderado la campaña nacional por los $15 han salido en apoyo a Clinton, quien está explícitamente en contra del salario de $15 y apoya las deportaciones de Obama. ¿Cómo puede ser que SEIU que ha invertido $30 millones en la campaña nacional por los $15 esté apoyando a Clinton que apenas se quiere comprometer a defender un salario de $12?

La gran parte de la base sindical y los activistas de estas centrales que apoyan a Clinton – a las que hay que añadir a AFSCME (empleados públicos municipales), ILWU (portuarios) y los sindicatos de la educación (NEA y AFT)-  de apoyar a algún candidato demócrata, muchos tienden a preferir a Sanders, ya que es el único que presenta un programa con medidas económicas y sociales significativas. En estas elecciones, por lo tanto, el burocratismo habitual es percibido como un atropello incomprensible de las luchas llevadas a cabo por la base, y muchos dirigentes sindicales están teniendo problemas para explicar los motivos del apoyo a Clinton y justificar su hostilidad a abrir un debate democrático.[15] Debemos por lo tanto apoyar a todos los activistas sindicales y trabajadores de SEIU y otros locales que quieran exigir un debate democrático en sus locales y exigir que las burocracias retracten o suspendan cualquier apoyo político electoral hasta haber discutido y votado las bases de manera democrática.

 

La crisis del sindicalismo se agrava

 

El movimiento sindical norteamericano está atravesando  por  uno de los momentos más críticos de su historia. Los datos del departamento de trabajo de los EEUU sobre el 2014, señala que sólo el 11.3% de los trabajadores (14.6 millones) tiene un sindicato, lo que significa tener derecho a la negociación colectiva de los derechos laborales, el salario y los beneficios.[16] Las cifras de sindicalización llevan cayendo desde mediados de siglo producto de una ofensiva constante de los lobbies anti-sindicales y una ausencia de ningun tipo de reforma laboral por parte del gobierno federal para revertir este curso nefasto. En 1983, el porcentaje de sindicalización total era del 20.1%, abarcando a 17.7 millones.

Es importante entender que de estos 14.6 millones de sindicalizados hoy, 7.2 millones son trabajadores públicos y 7.4 millones trabajan en el sector privado que es mucho más amplio. Lo preocupante pues es que si bien el 35.7% de los trabajadores públicos tiene sindicato, solo el 6.6% de los trabajadores del sector privado puede hacer uso de la negociación colectiva y los derechos sindicales. Ese es el principal problema del movimiento sindical, su relativa insignificancia a la hora de poder enfrentarse a las grandes corporaciones.

Pero esta crisis no tiene nada que ver con los principios que le dieron origen ni tampoco con lo que le han aportado al bienestar, a la dignidad y al crecimiento de la conciencia de clase de los trabajadores. La crisis de los sindicatos tiene  sus orígenes en la usurpación que de los  principios de lucha contra la explotación y la opresión llevaron a cabo  dirigentes traidores y sirvientes del gran capital. Estos dirigentes los han deformado, han eliminado la democracia interna de los trabajadores y los han anquilosado para extirpar su espíritu de lucha y de rebeldía que los ha caracterizado. Son por lo tanto responsables de esta crisis, tanto como las campañas anti-sindicales de las patronales.

 

La salida que necesitamos: independencia y democracia obrera en los sindicatos y un partido político para la clase trabajadora

 

Pero aún bajo el régimen de dictadura burocrática bajo el cual se encuentran los trabajadores en los sindicatos, todavía no han podido eliminar la llama de la lucha y el espíritu de combate que les dio origen. La existencia de muchas corrientes de reforma y  oposición a las direcciones burguesas dentro de los sindicatos es una muestra de ello. Es más, ha sido imposible para la burguesía, eliminar de la conciencia de la clase obrera y de los trabajadores en general la idea que las condiciones de trabajo y los beneficios para los trabajadores son superiores donde existe un sindicato que donde no lo hay.

La condición para la supervivencia de los sindicatos no está en la voluntad de los patrones. Su origen está en las mismas condiciones de pobreza y sobre-explotación que impone el capitalismo a la clase obrera. Si bien el capital ha logrado por anos controlar y diezmar su conciencia de clase y su fuerza de lucha, no han podido ni eliminar la explotación ni la opresión ni tampoco borrar de la historia las grandes jornadas de lucha y las grandes conquistas logradas por los sindicatos. Es más, los sindicatos han dado origen a partidos políticos de la clase obrera y partidos de la clase obrera han creado poderosas organizaciones sindicales que sirvieron como base para la movilización  y la toma del poder como lo hizo el partido bolchevique en la Revolución Rusa. Eso es lo que explica porque, particularmente en Estados Unidos, los sindicatos son férreamente controlados por los partidos de la burguesía.

Pero el afán de de la burguesía de ganar el apoyo de los trabajadores a través de sus organizaciones sindicales, incitandolos a participar en la política, imponiendoles cuotas para campañas electorales, etc, no deja de ser una arma de doble filo para ser usada por los elementos más conscientes de la clase obrera para ganar una conciencia política revolucionaria en los mejores luchadores de la clase obrera y abrir la posibilidad de una lucha para expulsar a los dirigentes burgueses de los sindicatos, romper con el dominio  de los partidos burgueses sobre ellos y abrir la posibilidad de emprender la tarea de la formación de un partido político independiente de los trabajadores.

Sanders representa de manera deformada una aspiración real y legítima de sectores de trabajadores, estudiantes e intelectuales que buscan una alternativa verdaderamente de izquierda. Lo que nosotros, los luchadores socialistas le exigimos a Sanders, es que  rompa con el bipartidismo y el establishment de la política de la clase dirigente y encabezó una alternativa real, independiente y democrática.

Hay que comprender los procesos de cambio de conciencia en las masas que, empujadas por las dificultades económicas que enfrentan, hacen sus experiencias políticas con las direcciones existentes, descartando uno y otro programa oportunista en busca de su verdadero programa de clase y revolucionario. Comprendiendo esa dinámica, el sector más consciente o politizado de la clase obrera debe plantearse la estrategia y las tácticas apropiadas para los diferentes momentos de la lucha de clases para impulsar la movilización y la organización de las masas trabajadoras.

Por eso no podemos depositar nuestras esperanzas en lo que vaya o no a hacer Sanders. Nosotros debemos empezar a discutir y construir desde ya una alternativa propia de los trabajadores que dispute a los capitalistas la inconformidad de la clase media y pequena burguesia que se aproxima a la clase obrera. Las condiciones objetivas que enfrentan las masas más empobrecidas están más que maduras para la construcción de un partido de la clase obrera que luche por el socialismo.

¡Súmate a la Voz de los Trabajadores si quieres continuar con nosotros esa discusión!

[1] “Will further raise the minimum wage to $9.50 an hour by 2011, index it to inflation and increase the Earned Income Tax Credit to make sure that full-time workers can earn a living wage that allows them to raise their families and pay for basic needs such as food, transportation, and housing.”https://www.barackobama.com/pdf/issues/UrbanFactSheet.pdf/

[2] http://www.huffingtonpost.com/entry/minimum-wage-2016_5679d096e4b06fa6887f4276

[3] Se habló de un salario mínimo de $12 con indexación.

[4] http://www.theatlantic.com/politics/archive/2015/05/minimum-wage-12-congress/392180/

[5] http://blogs.reuters.com/greatdebate/2012/07/24/whereisobamaspromisedminimumwagehike/

[6] “Obama’s disapproval rating has inched above 50%, with 51% now saying they disapprove of how he’s handling the presidency and 47% approving.”

http://www.cnn.com/2015/08/21/politics/obama-approval-rating-poll/

[7] http://blogs.reuters.com/greatdebate/2012/07/24/whereisobamaspromisedminimumwagehike/

[8] “The past year has been historic. Since we started this campaign, over 11 million workers have gotten a raise.”

http://lafightfor15.org/

[9]http://time.com/3969977/minimum-wage/

[10] http://www.nelp.org/newsreleases/14-citiesstatesapproved-15-minimumwagein-2015/

[11] http://www.theguardian.com/us-news/2015/apr/15/fight-for-15-minimum-wage-protests-new-york-los-angeles-atlanta-boston

[12]  http://www.nelp.org/newsreleases/14-citiesstatesapproved-15-minimumwagein-2015/

[13] http://www.huffingtonpost.com/entry/minimum-wage-2016_5679d096e4b06fa6887f4276

[14] http://www.wsj.com/articles/SB10001424052970204707104578091030386721670

[15] http://inthesetimes.com/working/entry/18616/seiu_endorses_hillary_while_rank_and_file_activists_continue_to_push_for_be

[16] http://www.bls.gov/news.release/union2.nr0.htm

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